Martes, 11 de Diciembre del 2018

B Blog

img

9 pasos para construir tu marca personal

Estamos en tiempos donde los términos propios del marketing se han convertido en el lenguaje común, y la marca personal es uno de ellos. Pero ¿qué es realmente este término que anda tan en boga y cómo opera en la cotidianidad de las personas?

Primero conceptualicemos el término. Este pasa por una muy buena cantidad de definiciones, desde la más clara definición del referente mundial de conceptos, como lo es Wikipedia, que la define como:

“Un concepto de desarrollo personal consistente en considerar a determinadas personas como una marca, que al igual que las marcas comerciales debe ser elaborada, transmitida y protegida, con ánimo de diferenciarse y conseguir mayor éxito en las relaciones sociales y profesionales”

hasta la más eficiente y precisa para mí en su aplicación la de Jeff Bezos:

“Tu marca personal es lo que dicen de ti cuando tú no estás”.

Simplemente genial, aunque en la estricta disección del término se podría confundir únicamente con la reputación, por lo que he adaptado una definición híbrida de varios conceptos, esperando que el lector se quede con la mejor definición de esta,

“La marca personal es la percepción amplificada de la persona, distribuida por distintos canales, con el fin de vender un servicio, producto o causa”.

Porque si en algo debemos estar de acuerdo es que la marca personal no es la verdad que tú das, sino la percepción que los demás reciben.


Obviamente, referentes mundiales han aportado a este concepto y han generado compendios teóricos y grupos de debate alrededor de él, tales gigantes como Zig Ziglar, Seth Godin, Tim Ferriss, David Brier, Tom Peters, entre otros. Pero más allá de la conceptualización, ¿para qué nos sirve una marca personal? La respuesta corta sería, para lo que deseemos; desde conseguir empleo, mejor remuneración, reconocimiento y pare de contar.

Estamos en una época donde no es el más preparado o el más acreditado quien consigue las mejores oportunidades, sino el que mejor posicionado se encuentre.  ¿Motivo de discordia en las grandes discusiones de la tan golpeada meritocracia? Sí, talvez. ¿Quiere decir esto que, si no tienes una red social o una cantidad de discípulos o fans a tus pies te la verás difícil en este nuevo paradigma? la segunda respuesta es No, y es lógico porque muchas personas confunden redes sociales, fans o seguidores con una marca personal fuerte y bien construida, y no son estos los valores fundamentales de la misma, a estos los encontramos en la sección de canal.

Tal vez en este momento de la era digital pueden ser fundamentales en la propagación de la percepción, pero no son los principales atributos de la marca personal. Hay referentes con muchos menos seguidores que varios de sus propios discípulos, de quienes toman el contenido para generar su posicionamiento apalancándose de los primeros.

Un buen caso de esto es Dan Schawbel, cuyo trabajo aportó significativamente a la creación de la mayoría de las técnicas del mundo 2.0 de las marcas personales, y en el que su propia comunidad de seguidores es escasa en comparación a muchos de quienes hace tiempo lo seguimos.

La suma de muchos factores como autoridad, nicho, coherencia, hacen que los números sean muy relativos en el caso de las marcas personales, y aquí como todo en la vida depende a quién te dirijas; si defines con precisión quirúrgica la anatomía de tu mercado podrás dedicarte a especializarte en cada segmento con claridad y con seguridad, si no sabes a dónde vas cualquier camino será igual de bueno o malo para ti.
La claridad de tu target o público objetivo, puede ser la diferencia entre una estrategia de éxito u otra de caótico aprendizaje en tu marca. Y para quedar claros, sea cual sea el objetivo, construir una marca personal solida no se hace de la noche a la mañana; aun si compraras un millón de seguidores serías “matemáticamente popular” sin que eso represente una sólida marca personal.

Ahora bien, por eso es necesario seguir una guía mínima para crear tu personal branding, te enuncio aquí sus pasos iniciales:
1. Conseguir qué te apasiona, dónde eres muy bueno y, aun cuando suene trillado, qué harías sin que te pagaran.


2. Crear un plan con objetivos. Debes tener un principio y un fin medible, una marca personal puede ser tan etérea como tú decidas que sea.


3. Definir tus valores y propósitos de marca.


4. Desarrollar un producto, un servicio, una causa; debes encontrar qué mejorar en el mundo, con qué oferta de valor te quieres mostrar ante las personas.


5. Establecer tu audiencia, tu público, tu target, o lo que en marketing se conoce como la técnica del Buyer Persona.


6. Definir los canales por los que emitirás tu mensaje, tus touch points, online, offline y los nuevos Inline.


7. Crear tu identidad, lo que llamo, tus “YO’s”, digital, físico, literario, gráfico, etc.


8. Configurar los sistemas de monetización de tu marca, las herramientas, las pasarelas, los medios de pago.


9. Y por último, paciencia, mucha paciencia.

Pasar del anonimato general, del commodity al posicionamiento preferencial de la Marca
Personal, es un proceso intencional, no un accidente casual.

 

img


Marketing

Venezolano, egresado en Administración de Empresas con especialidad en Publicidad y Mercadeo en los USA. Profesor de Marketing Digital en postgrado y pregrado en diversas universidades hispanas.

Suscríbete

Ingresa tu correo electrónico para recibir noticias relevantes.