Lunes, 25 de Marzo del 2019

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5 tips para hablar en público de manera efectiva

“Alrededor del 75% de la población sufre algún tipo de miedo o ansiedad al hablar en público.” Señala Susana Sosa, directora de Adecco Profesional.


Recuerdo la primera vez que subí a un escenario para impartir una conferencia. Minutos antes no pude evitar sentir nerviosismo, sudoración en las manos y, a decir verdad, experimenté algo de miedo a hacer el ridículo y a ser criticado.

“¡Te vas a equivocar! ¡El público te va a preguntar algo que no sabes! ¡No vas a cumplir las expectativas!” Este tipo de frases llegaban a mi mente como una especie de gritos internos que no permitían concentrarme en lo que estaba a punto de acontecer: mi primera conferencia con un público de aproximadamente 75 personas.

Al día de hoy sigo sin saber qué ocurrió ese día. Es decir, en el mismo instante que subí al escenario, los miedos, la ansiedad y el nerviosismo se disiparon como si de un truco de magia se tratara.

Sería un mentiroso si te digo que ese día todo salió perfecto, pero casi. Desde aquel momento supe que lo quería hacer otra vez; fue como una droga que quería volver a probar.

Hoy en día (3 años y medio después) he hablado frente a casi 5,000 personas en diferentes países de Latinoamérica.

Pero no me malinterpretes, yo aquí no soy ningún experto que viene a darte el secreto infalible para que pierdas el miedo a hablar en público y te conviertas en un ‘crack’ de la noche a la mañana; solo quiero compartir contigo algunas recomendaciones que en su momento me funcionaron para mejorar mis habilidades como orador y conferenciante.

De entrada, está por demás decir que cualquier profesional, sin importar su área de desempeño, requiere tener habilidades muy bien desarrolladas que le permitan expresarse en público; al final, es una manera de vender tu persona, tu marca, tus productos o servicios…

1.Asegúrate de contar con lo esencial, de lo contrario prepárate para improvisar.

En una ocasión me encontraba en la Ciudad de México de camino a un lugar donde iba a dictar una charla sobre marketing de contenidos; al llegar me informaron que el recinto no contaba con el proyector que necesitaba para transmitir mi presentación. El organizador intuyó que yo llevaría el mío, pero ¡oh, sopresa! Eso no era así.

Inmediatamente sentí nervios. ¿Cómo iba a mostrar mi presentación en la pantalla de una laptop de 12 pulgadas? Afortunadamente era una audiencia reducida, 20 o 25 personas aproximadamente.

¡Pues lo hice! Improvisé con lo que tenía a la mano. Olvidé los nervios, el miedo y la ansiedad y me adapté a la situación. He de confesar que no es la mejor charla que di en mi vida, pero salió bien.

Este caso no solo puede ocurrir si te dedicas a impartir charlas, sino también en una presentación de ventas, al hacer networking o al realizar una exposición en la escuela. Lo importante es tener la capacidad de adaptarte a lo que tienes en ese momento.

2.Conoce a tu audiencia.

En la medida que conozcas a las personas con las que estás dialogando, tendrás respuestas, propuestas y discursos adecuados.

Una de las mayores vergüenzas que pasé en mi vida fue en una conferencia donde, al estar hablando del tema que el organizador me había pedido que presentara, la audiencia me interrumpía con preguntas incómodas, pues el tema no se apegaba a lo que ellos estaban esperando aprender. ¿Por qué sucedió? Jamás me informé sobre el tipo de público que tendría ese día.

3.Conoce el tema o guarda silencio.

Debería ser un crimen que las personas hablen de temas que desconocen. Es decir, no todos sabemos de todo, por ello es mejor escuchar a los que dominan el tema en cuestión; de lo contrario se corre el riesgo de quedar en ridículo.

Antes de dar una presentación, dialogar con alguien o realizar una propuesta de manera verbal, ten la seguridad de que dominas el tema al derecho y al revés.

De igual manera, si ofreces datos o información de terceros es importante citar fuentes.

4.Cuida tu lenguaje (verbal y no verbal) y adáptalo al público.

 “Sólo el 7% de lo que comunicamos proviene de las palabras, el 38% de la voz (volumen, tono, entonación), mientras que el 55% es atribuido al lenguaje corporal (gesto, postura, mirada)” afirma el profesor Albert Mehrabian, a través de una investigación realizada en la Universidad de Stanford.

Impresionante ¿no? No todo se trata de lo que dices, sino de cómo lo dices. Además, no es lo mismo hablar sobre “El origen del universo” con un grupo de niños de kínder garden, a hacerlo frente a una asociación de físicos teóricos. Debes adaptar el mensaje.

5.Los miedos están en tu mente, en muchos casos no representan la realidad.

“Se van a reír de mí. Me voy a equivocar. Voy a quedar en ridículo.” Si piensas en ello será muy probable que ocurra, pues la ansiedad y la inseguridad se apoderará de tus sentidos incapacitándote para comunicar tu mensaje de manera efectiva.

Apaga ese interruptor y habla. El problema de las personas que temen a hablar en público es que ni siquiera lo intentan. Se quedan ahí con el miedo. Pero ¿sabes? Como en todo, la práctica hace al maestro.


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Negocios

Director General y Co-fundador de Piensa Merca, conferencista internacional, emprendedor y Licenciado en Mercadeo con especialización en Publicidad.

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